TODO SOBRE EL ORGANIZADOR DE BODAS




Cuando disponemos de todo el tiempo del mundo, organizar la boda es un placer. Pero combinar los trayectos al trabajo, la oficina y el hogar con todos los preparativos ya es otra cosa. Hoy muchas parejas están dispuestas a ampliar el capital invertido para vivir esos meses previos en la más absoluta tranquilidad, pero con la garantía de que el gran día será más que perfecto. Para que así sea, entra en escena el organizador de bodas.

Un concepto reciente:

En Estados-Unidos los organizadores de bodas ejercen una profesión a tiempo completo desde hace más de cincuenta años. Más del 80 % de las bodas pasan por sus manos. En Francia, por ejemplo, el concepto está en plena expansión con sólo el 15 %, pues estos profesionales aparecieron hará apenas cinco años. Estos «organizadores de bodas» lo pueden hacer casi todo por ti. Todo depende del presupuesto inicial que hayas fijado.

El papel del organizador de bodas:

"Wedding planner", escuchamos esa palabra por todas partes, pero, ¿Qué es? Se trata del organizador de bodas, quien te ayuda a tenerlo todo bajo control para el día D.

El organizador de bodas, rápido y eficaz, sabrá encontrar ese detalle especial que hará de tu matrimonio un momento único incluso en los más ínfimos aspectos. Ofrece mesura, nada de excesos. Su trabajo consiste en informarse, telefonear, visitar, comparar, probar y testar. Conoce a una gran cantidad de proveedores y guarda a los mejores en su libreta de direcciones. Para los novios son todo ventajas, pues viven los preparativos del matrimonio con tranquilidad, sin sentir el estrés y sin arrepentirse de todas y cada una de las decisiones que toman. El gran día, el organizador coordina a los diferentes proveedores, facilita las informaciones a las familias y amigos y resuelve inquietudes. Así, los novios pueden disfrutar plenamente del día y de sus invitados. Si quieres que se encargue de todo, también puedes pedirle que ponga al día la recepción y el envío de cartas de agradecimiento. Estate tranquila, también lleva las cuentas.

Diferentes tipos de prestaciones:

En función del presupuesto, puedes elegir entre:

  • Hacer que el organizador de bodas se encargue absolutamente de todo: coordinar los preparativos hasta el gran día, momento en que se situará en escena para gestionar todos los imprevistos que surjan en el último minuto. Se encarga también de lo más «gordo» de la organización: buscar el lugar para la recepción, la decoración, la elección de los diferentes proveedores, el catering, el fotógrafo, el diseño de las invitaciones, etc. Es quien define el tema de la animación, reserva las habitaciones para los invitados o la organización del séquito. Pero, si quieres, también puede encargarse de cuestiones más íntimas y delicadas como el vestido de novia, las alianzas, o la preparación de la novia. Lo ideal es contratar al organizador ocho meses antes del gran día. En EVELAY BODAS, esto es SIN COSTE PARA LOS NOVIOS.
  • Hacer que el organizador de bodas sólo intervenga en una etapa en concreto (la ceremonia, la recepción, etc.). Si prefieres encargarte tú de la organización, puedes recurrir a un profesional para que lleve la batuta el día de la boda y te descargue del estrés que supone llevar toda la supervisión. En EVELAY BODAS, esto tendría un coste según las horas contratadas.
  • Cuando te reúnas con él asegúrate de que la agencia para la que trabaja:
  1. Emplea a personal cualificado.
  2. Ofrece un amplio abanico con proveedores capaces de abarcar todos los gustos.
  3. Enseña fotografías o vídeos para que el cliente se haga una idea de los servicios prestados.
  4. Propone temas adaptados a tu personalidad y tiene en cuenta tus comentarios.